El Ministerio Público avanza en la investigación de la muerte del suboficial ayudante Edgar Osvaldo Escurra Martínez, de 22 años, ocurrida en la tarde de ayer en Gral. Morínigo, Caazapá. El hecho conmocionó a todo el país y generó una ola de especulaciones en redes sociales.
El fiscal José Núñez explicó que, tras las primeras diligencias, la principal hipótesis que maneja la investigación es que se trataría de un suicidio, aunque aclaró que el caso sigue abierto y no se descarta ninguna otra posibilidad hasta contar con todos los informes técnicos.
Según detalló el representante del Ministerio Público en una entrevista por Radio y TV Suceso, los trabajos realizados en el lugar del hecho, junto con las pericias preliminares de criminalística y medicina forense, permitieron constatar que el joven policía presentaba un solo impacto de bala en la cabeza, específicamente en la zona de la sien.
La bala atravesó el cráneo y posteriormente impactó en la parte interior de una de las puertas traseras del vehículo en el que se encontraba la víctima. En el lugar también se halló una vainilla servida que coincide con el arma encontrada dentro del automóvil.
El fiscal precisó que el arma utilizada era de propiedad personal del suboficial, ya que, al ser un agente recientemente incorporado a la institución, todavía no contaba con un arma provista oficialmente por la Policía.
VERSIONES FALSAS EN REDES SOCIALES
Durante la entrevista, el fiscal Núñez cuestionó la difusión de versiones incorrectas que circularon en redes sociales y algunos portales digitales, donde se afirmaba que el suboficial había recibido varios disparos, lo que generó especulaciones sobre un supuesto sicariato.
“El único perjudicado con esas informaciones falsas es la ciudadanía”, señaló el fiscal, quien pidió a la población aguardar siempre los informes oficiales antes de sacar conclusiones.
POSIBLE MOTIVACIÓN
Aunque la investigación continúa, el Ministerio Público maneja una fuerte sospecha de que el hecho podría estar relacionado con un problema sentimental. No obstante, el fiscal aclaró que esa línea todavía debe ser confirmada mediante entrevistas a familiares y análisis de evidencias.
Además, el teléfono celular de la víctima será sometido a peritaje para verificar las últimas llamadas y mensajes, lo que podría aportar datos clave sobre su estado emocional y las circunstancias previas al hecho.
LLAMÓ A SU HERMANA ANTES DEL HECHO
Uno de los elementos que ahora forma parte de la investigación es una llamada telefónica que el joven habría realizado a su hermana momentos antes del disparo.
Según indicó el fiscal Núñez, el suboficial se comunicó con ella y le pidió que se acercara al lugar donde se encontraba, en inmediaciones del Santuario de la Virgen de Pirapó, sitio donde posteriormente fue hallado sin vida.
MENOR DEMORADO FUE LIBERADO
En el lugar también fue demorado brevemente un menor de edad que se encontraba en las cercanías cuando ocurrió el disparo. Sin embargo, el fiscal explicó que el joven no está detenido ni figura como sospechoso.
El adolescente únicamente escuchó el disparo y se encontraba saliendo de la zona cuando llegaron familiares. De todos modos, fue sometido a la prueba de parafina para descartar cualquier vínculo con el hecho.
Actualmente el menor permanece con su familia mientras se aguardan los resultados de dicha prueba, que podrían conocerse en el transcurso de la semana.
INVESTIGACIÓN CONTINÚA
El fiscal reiteró que, aunque los indicios apuntan con alto porcentaje a un suicidio, la investigación sigue en curso. En los próximos días se esperan los informes periciales completos de criminalística, que permitirán reconstruir con mayor precisión la trayectoria del disparo y confirmar si fue efectuado por la propia víctima.
Mientras tanto, el Ministerio Público continuará recabando testimonios y analizando evidencias para esclarecer plenamente lo ocurrido con el joven suboficial.


