El precio del gas licuado de petróleo (GLP) registra desde este lunes un nuevo incremento en Paraguay, generando preocupación entre los consumidores por su impacto directo en la economía del hogar. El reajuste será de aproximadamente G. 500 por kilo, según confirmaron representantes del sector, aunque su aplicación será gradual y dependerá de la disponibilidad de stock en cada distribuidora.
El anuncio fue realizado por el presidente de la Cámara Paraguaya de Empresas Fraccionadoras de Gas Licuado de Petróleo (Capagas), Gustavo Lucero, quien explicó que la medida responde a una combinación de factores internacionales, logísticos y estacionales. “A partir de esta semana, los precios del gas van a subir”, afirmó, señalando que el escenario actual ya no permite sostener los precios anteriores.
De acuerdo con lo indicado, el sector venía manteniendo cierta estabilidad en los costos desde febrero o marzo de 2025, pero en los últimos meses se registraron aumentos en variables clave. Entre ellos, se destaca el encarecimiento de los precios internacionales del propano y el butano, principales componentes del GLP, así como un incremento cercano al 22% en los costos logísticos terrestres.
A esto se suma un factor estacional: la llegada de los meses más fríos, que históricamente genera un aumento en la demanda del gas, principalmente para uso doméstico. Esta mayor presión sobre el consumo también incide directamente en la suba de precios.
Impacto directo en el hogar
El reajuste tendrá un efecto inmediato en el gas de uso doméstico, uno de los insumos básicos en la mayoría de los hogares paraguayos. Actualmente, una garrafa de 10 kilos ronda los G. 105.000, aunque el costo puede variar según la marca y la ubicación.
Con el nuevo aumento, este envase podría encarecerse en torno a G. 5.000, mientras que la garrafa de 13 kilos registraría una suba aproximada de G. 6.500. Asimismo, se estima un incremento de G. 300 por litro en el gas a granel.
Esta situación representa un nuevo golpe al bolsillo de las familias, que ya vienen sintiendo el impacto de otros aumentos en productos y servicios básicos.
Efecto en cadena
Desde el sector no descartan que esta suba tenga un efecto rebote en otros rubros, especialmente en servicios que dependen directamente del uso del gas, como la elaboración de alimentos. Esto podría traducirse en ajustes en precios de comidas, tanto en el ámbito doméstico como en locales gastronómicos.
Mientras tanto, los consumidores deberán enfrentar este nuevo escenario con precios más altos en un contexto económico que sigue siendo desafiante para muchos hogares en el país.


