CAAZAPÁ. En un ambiente de profunda emoción y espíritu de unidad, fue inaugurada oficialmente la nueva Casa Episcopal de la Diócesis de Caazapá, coincidiendo con el primer aniversario de ordenación episcopal de monseñor Marcelo Benítez Martínez, primer obispo de la diócesis local.
El acto contó con la presencia de autoridades nacionales, departamentales, municipales, representantes de la Iglesia Católica, efectivos policiales, feligreses e invitados especiales, quienes acompañaron este acontecimiento considerado histórico para la comunidad caazapeña.
Entre las autoridades presentes estuvieron el gobernador del departamento de Caazapá, Christian Acosta; el senador nacional Pedro Alejandro Díaz Verón; el intendente municipal de Caazapá, Amado Díaz Verón; el diputado nacional Avelino Dávalos; además de intendentes municipales de distintos distritos del departamento y representantes de instituciones públicas.
La obra inaugurada comprende diversas dependencias destinadas al funcionamiento pastoral y administrativo de la diócesis, entre ellas living, sala de estar, comedor, cocina, capilla, oficinas, dormitorios, lavadero, garaje, muralla perimetral y trabajos de jardinería. Asimismo, se destacó la provisión de mobiliarios y electrodomésticos donados por la Gobernación de Caazapá.
Durante el acto, el intendente municipal Amado Díaz Verón resaltó que la concreción de la Casa Episcopal representa un sueño largamente anhelado por los caazapeños.
“Desde pequeños siempre rezábamos para que Caazapá tenga su propia diócesis y su obispo. Hoy gracias a Dios eso es una realidad y nos llena de orgullo”, expresó.
El jefe comunal recordó además que la Municipalidad de Caazapá aportó G. 100 millones para el inicio de las obras y reafirmó el compromiso de seguir acompañando a la Iglesia Católica en proyectos que beneficien a la comunidad.
Por su parte, el presbítero Darío Duarte agradeció el respaldo brindado por las autoridades y los feligreses para hacer posible la construcción de la residencia episcopal.
Indicó que la obra es fruto del esfuerzo conjunto entre la Iglesia, las instituciones públicas y la ciudadanía, destacando que la infraestructura quedará al servicio de toda la comunidad.
“Las inversiones que realiza la Iglesia con ayuda de las autoridades y de los feligreses son para la comunidad. Nosotros somos pasajeros, pero esto quedará para las futuras generaciones”, manifestó.
En tanto, el gobernador Christian Acosta señaló que la Gobernación de Caazapá realizó una inversión total de G. 710 millones para la ejecución de las dos etapas del proyecto.
Según detalló, la segunda etapa demandó G. 491.853.600, mientras que la primera etapa representó una inversión de aproximadamente G. 218 millones.
El titular del Ejecutivo departamental destacó la importancia de trabajar de manera coordinada entre las instituciones y afirmó que la obra constituye un legado para las futuras generaciones.
“Debemos trabajar unidos, sin diferencias, pensando siempre en el bienestar del pueblo caazapeño. Este lugar servirá a muchas personas y será un símbolo de progreso para nuestro departamento”, expresó.
A su turno, monseñor Marcelo Benítez Martínez valoró el acompañamiento de las autoridades y de la ciudadanía durante este primer año de creación de la diócesis.
El obispo sostuvo que la inauguración de la Casa Episcopal representa mucho más que una infraestructura física, ya que simboliza la amistad, la unidad y el sentido de pertenencia de toda la comunidad.
“Esto es signo de bendición y de progreso. Cuando trabajamos unidos podemos lograr grandes cosas en beneficio de nuestro pueblo”, manifestó.
Finalmente, monseñor Benítez presidió la bendición oficial de las instalaciones mediante una celebración litúrgica, en la que pidió que la nueva sede episcopal sea un espacio de encuentro, fraternidad y servicio para toda la ciudadanía.
La inauguración de la Casa Episcopal marca un nuevo paso en el fortalecimiento institucional y pastoral de la joven Diócesis de Caazapá, creada recientemente por la Iglesia Católica y que actualmente es encabezada por monseñor Marcelo Benítez Martínez como su primer obispo.


