Estiman que por el calor se aceleró la madurez del tomate. Foto: Archivo.
La maduración anticipada de los cultivos, sumada a la expansión de la siembra a otros departamentos, generó una producción de tomate muy superior al consumo promedio del mercado nacional. Productores advierten que, si la oferta continúa aumentando, podría registrarse una fuerte presión sobre los precios.
El director regional del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), Ing. Rubén de los Ríos, explicó que la actual superproducción responde principalmente al aceleramiento de la maduración del tomate, fenómeno asociado a las condiciones climáticas registradas en las últimas semanas.
“Se estima que por el calor se aceleró la madurez del producto y con este período de frío se balanceó un poco más”, señaló De los Ríos, al describir el comportamiento de la producción.
A este escenario se suma la expansión de las áreas de siembra hacia otros departamentos, lo que permitió incrementar el volumen disponible en el mercado interno. Como consecuencia, actualmente la oferta se encuentra por encima de la capacidad habitual de consumo del país.
El presidente de la Unión Nacional de Productores Frutihortícolas, Francisco Daniel Meza, indicó que, pese al aumento de la producción, el tomate se está comercializando actualmente a un precio considerado favorable para los productores, con valores que promedian entre G. 7.000 y G. 8.000 por kilo.
Sin embargo, advirtió que el volumen producido ya es considerablemente superior al consumo promedio nacional. “Entiendo que se quiera vender y sabemos las consecuencias de no tener un buen precio. Pero, ya es mucha la producción que se tiene”, manifestó.
La situación genera preocupación entre los productores debido a que una oferta que supere ampliamente la demanda puede terminar provocando una caída de los precios, especialmente si el ritmo de cosecha continúa durante las próximas semanas.
En este contexto, el debate sobre el ingreso de tomate de contrabando adquiere otra dimensión. De acuerdo con los referentes del sector, resulta poco razonable pensar en un ingreso masivo de producto extranjero cuando los precios de Argentina y Brasil se encuentran actualmente en niveles similares a los del mercado paraguayo.
No obstante, el SENAVE continúa brindando apoyo técnico a la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) en los controles destinados a combatir el ingreso irregular de productos frutihortícolas, según explicó De los Ríos.
Meza, por su parte, también se refirió a las dificultades que enfrenta el sector en este ámbito y comentó que recibió amenazas por insistir en el refuerzo de los controles anticontrabando. El dirigente sostiene que la defensa de la producción nacional requiere controles efectivos, pero también condiciones que permitan colocar toda la cosecha en el mercado interno.
El escenario actual, por tanto, presenta una particularidad: el principal desafío para el tomate paraguayo no sería la falta de producto, sino precisamente el exceso de oferta. La combinación de una maduración adelantada y una mayor superficie cultivada llevó al mercado un volumen que supera el consumo habitual.
Los productores aguardan que la oferta pueda equilibrarse durante las próximas semanas para evitar una caída brusca de los precios. Mientras tanto, desde el SENAVE se mantiene el acompañamiento técnico a los controles y el seguimiento de la situación productiva y comercial del rubro.







