
Olimpia quedó fuera en los octavos de final de la Copa Sudamericana luego de sufrir una lapidaria goleada contra Vasco da Gama, producto de su ineficacia en ofensiva y de los regalos en la defensa. El 4-1 quedó merecidamente, porque el conjunto brasileño fue muy contundente contra un conjunto paraguayo que fue todo lo contrario.
El Decano tuvo un comienzo soñado en el partido porque a los 15 minutos ya hizo estallar el Defensores del Chaco con el golazo de Esteban Matus, el chileno al que nadie conocía cuando llegó, pero que se llevó el asombro de todos con un tremendo zurdazo.
Luego de un córner, el balón quedó para Matus, quien hizo una «calesita» y quedó con el panorama ideal para rematar, no dudó y la clavó en el ángulo, en lo que es posiblemente el mejor gol de lo que va de la Copa.
Pero Olimpia se durmió después del gol y en dos arremetidas Vasco lo dio vuelta. Primeramente Thiago Mendes, el volante de gran técnica que la mueve en el medio pero que llegó como un «9» al área rival y castigar. De cachetada puso el 1-1.
Minutos después Vasco volvió a golpear. Un centro perfecto de Puma Rodríguez para que David a lo Balotelli con el pecho solamente la tenga que empujar para el 2-1.
El Decano padeció la falta de efectividad, porque fácilmente tuvo seis chances claras de gol y solamente anotó uno.
En la etapa complementaria, Olimpia no tuvo la misma claridad que en la primera mitad y obviamente eso repercutió en la posibilidad de que el conjunto de Pablo «Vitamina» Sánchez pueda llegar al empate.
A todo esto hay que sumarle que el conjunto brasileño volvió a darle dos fuertes cachetazos al Decano por intermedio de Adson y Spinelli. El zurdo que no estaba apareciendo mucho, encontró el espacio para probar de lejos y con colocación la mandó al fondo para coronar una noche plena de golazos.
Con el 1-3 en contra a Olimpia ya se le hizo cuesta arriba todo. Si con la mínima ventaja ya estaba nervioso, con dos goles en desventaja peor. Vasco aprovechó correctamente esto y volvió a castigar duramente para el cuarto tanto. Luego de un centro desde la derecha, Claudio Spinelli con un certero cabezazo la mandó al fondo para el 4-1 final.
Olimpia que tuvo un comienzo soñado, vivió después una pesadilla y se despide de la «Copa que le falta», producto de su ineficacia en ofensiva y fragilidad defensiva.







