El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) es la entidad encargada de las finanzas públicas.Foto: Archivo ÚH
El estudio actuarial de la Caja Fiscal evidencia que el proyecto de reforma del MEF solo contendrá el déficit por unos 4 a 5 años más. Expertos afirman que crisis quedaría para siguiente gobierno.
El informe actuarial del Sistema de Pensiones y Jubilaciones del sector público, más conocido como la Caja Fiscal, elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), admite que la reforma previsional impulsada por el propio Poder Ejecutivo solo permitiría reducir el déficit del sistema en un porcentaje y en el corto plazo, pero no eliminará los riesgos estructurales que comprometen su sostenibilidad de largo plazo.
En ese sentido, en el documento se plantea un escenario de reforma que logra reducir el déficit en alrededor del 61,7% y generar un ahorro promedio anual estimado en USD 573 millones.
Sin embargo, el propio informe evidencia que la reforma solo implicará una mejora parcial frente a un esquema que hoy es financieramente inviable y que permitirá que el fondo de reserva sea preservado por un periodo de cuatro a cinco años más o hasta el 2032 o 2033. Sin la reforma, en tanto, se estima que los excedentes se agotarán entre 2027 y 2028.
“Estos ajustes reducen el déficit actuarial en un 61,7%, pasando de USD 796 millones a USD 306 millones en el periodo comprendido entre 2027 y 2031, generando un ahorro anual para el Tesoro de USD 573 millones. Estas medidas optimizan el gasto y permiten postergar el agotamiento de los recursos excedentes del Programa Civil hasta el 2032”, señala.
Uno de los principales factores de vulnerabilidad que indica es el riesgo demográfico debido al envejecimiento de la población que se espera y a la caída sostenida en la relación entre afiliados activos y pasivos. Recuerda que, para que haya un equilibrio financiero, el sistema requeriría al menos cinco aportantes por cada jubilado cuando en la actualidad la relación ronda en apenas tres por jubilado.
También identifica un riesgo fiscal que apunta a la necesidad de utilizar recursos del Presupuesto General de la Nación (PGN) para cubrir los déficits del sistema.
Incluso, con la reforma, esta tendencia no se revierte, lo que implica que se seguirá dependiendo de más transferencias del Tesoro Público o de los impuestos.
“Una reforma paramétrica es condición necesaria, pero no suficiente: debe complementarse con medidas que fortalezcan la recaudación, mejoren el rendimiento de las inversiones y promuevan la equidad en la asignación de beneficios”, reconoce a su vez el estudio.
Queda para el próximo gobierno. El economista Rodrigo Ibarrola advirtió que, incluso, el informe actuarial muestra que a partir del 2033 o 2034; es decir, en menos de 10 años, el déficit presentaría un crecimiento importante respecto a los años anteriores.
Afirmó que, con la reforma, solo se detendría el problema por unos años, por lo que quedaría como una tarea para el siguiente Gobierno.
“El aumento del déficit año a año en el escenario de reforma es mayor a partir de ese momento. Cinco años se va a reducir bastante el déficit sin los que se iban a jubilar. Entonces, ahí pusiste un stop (una pausa), congelaste ahí las nuevas jubilaciones hasta el 2031. A partir del 2034 la pendiente se vuelve más empinada en la línea azul (escenario de reforma de todo el sistema)”, afirmó Ibarrola.



