
Un adolescente de 14 años fue aprehendido en la ciudad de Abaí, departamento de Caazapá, en el marco de la investigación por un supuesto hecho de lesión con arma blanca y hurto de un teléfono celular, ocurrido durante la madrugada del domingo 1 de noviembre en la compañía Chaquira. Durante el procedimiento, agentes policiales recuperaron el aparato denunciado como sustraído a la víctima.
El procedimiento se realizó alrededor de las 11:40 de este lunes, en la vía pública del barrio Sagrado Corazón de Jesús. El sospechoso fue identificado con las iniciales A.V.M., de 14 años, perteneciente a la parcialidad indígena Mbya Guaraní y domiciliado en la compañía Tajay, distrito de Tava’i.
De acuerdo con el informe de la Comisaría 10.ª de Abaí, el adolescente fue entregado a los agentes policiales por el segundo cacique de la comunidad Tajay, Andrés Ocampos Brítez, quien estuvo acompañado por el cacique de la comunidad Cerrito, Samuel Duarte Martínez. Ambos habrían colaborado en la búsqueda del menor para ponerlo a disposición de las autoridades.
Recuperaron el celular de la víctima
Durante la inspección, los intervinientes encontraron en uno de los bolsillos del adolescente un teléfono celular Samsung J2, de color negro y sin tarjeta SIM. El dispositivo fue reconocido como el aparato que había sido denunciado como sustraído por la víctima.
El caso se remonta a la madrugada del domingo 1 de noviembre, cuando un adolescente de 17 años recibió dos heridas de arma blanca en la espalda, una de tipo cortante y otra punzocortante, luego de mantener una discusión con otro menor en la compañía Chaquira.
Según la denuncia, ambos habrían compartido bebidas alcohólicas antes del altercado. Tras la agresión, el supuesto autor se habría apoderado del teléfono celular de la víctima y posteriormente escapado del lugar.
Intervención fiscal
La aprehensión fue comunicada a la asistente fiscal Miguela Franco, de la Fiscalía Zonal de San Juan Nepomuceno, quien dispuso que el adolescente permanezca en la sede policial a disposición del Ministerio Público.
Asimismo, el teléfono celular recuperado deberá ser remitido como evidencia para continuar con las diligencias investigativas.
Las autoridades deberán esclarecer las circunstancias del hecho y determinar las responsabilidades correspondientes, teniendo en cuenta que el sospechoso es menor de edad.







