Ángel Martínez fue la gran figura en el empate entre 2 de Mayo y Alianza Lima en Perú por la Libertadores.
Desde la compañía Pindoyú, en el distrito de General Higinio Morínigo (Caazapá), hasta una noche inolvidable en la Conmebol Libertadores, Ángel Isaías Martínez Vargas escribió uno de los capítulos más importantes de su joven carrera deportiva al convertirse en figura clave de la clasificación del Sportivo 2 de Mayo.
El guardameta, de 23 años, fue determinante en el triunfo del conjunto de Pedro Juan Caballero al atajar un penal decisivo y realizar al menos tres intervenciones fundamentales que permitieron mantener su arco en cero y asegurar el pase a la segunda ronda del torneo continental.
Martínez nació en San Juan Nepomuceno y dio sus primeros pasos en el fútbol en el Club Ferroviario de la Liga Deportiva General Higinio Morínigo. Desde esa zona del interior del país, cercana al cerro Ybyturuzú y a las antiguas vías del tren que conducen a Abaí, inició un camino que lo llevó a buscar nuevas oportunidades fuera de su comunidad.
Su carrera continuó en Coronel Oviedo y posteriormente en Asunción, donde formó parte del plantel de Olimpia. Con el tiempo logró consolidarse en el 2 de Mayo, equipo con el que hoy vive uno de los momentos más importantes de su trayectoria profesional.
La actuación del arquero no solo fue determinante para el resultado deportivo, sino que también representa un motivo de orgullo para el departamento de Caazapá, al demostrar que el talento surgido en el interior del país puede destacarse en escenarios internacionales y dejar en alto el nombre de su comunidad.


