Al menos dos personas murieron y más de una decena resultaron heridas tras un nuevo ataque ruso con misiles y drones contra varias de las principales ciudades de Ucrania, informó este jueves el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a través de sus redes sociales.
Según el mandatario, el principal objetivo del bombardeo fueron infraestructuras energéticas en las ciudades de Kiev, Odesa y Dnipró. Los proyectiles impactaron contra centrales de generación eléctrica y subestaciones, instalaciones clave para el suministro de energía a la población.
Zelenski señaló que los ataques estuvieron dirigidos específicamente a debilitar el sistema energético del país, en momentos en que Ucrania enfrenta condiciones climáticas adversas y alta demanda de electricidad.
En la capital ucraniana, el alcalde Vitali Klichkó informó en su cuenta de Telegram que cerca de 2.600 edificios residenciales quedaron sin calefacción a causa de los daños provocados por el bombardeo.
Las autoridades continúan evaluando el alcance de los daños materiales y no descartan que el número de víctimas pueda aumentar en las próximas horas, mientras los equipos de emergencia trabajan en las zonas afectadas.




