
CAAZAPÁ. El fútbol paraguayo despide a uno de sus protagonistas más reconocidos de las últimas décadas. El caazapeño Antonio “Demonio” Bareiro, a los 37 años, anunció su retiro del fútbol profesional, poniendo punto final a una carrera marcada por títulos, grandes momentos y el orgullo de haber llevado el nombre de Caazapá a los principales escenarios deportivos del país.
El propio Bareiro comunicó la decisión a través de sus redes sociales, donde compartió un emotivo mensaje de despedida y repasó parte del camino recorrido desde sus primeros pasos en el fútbol.
“No tengo más nada para darle al fútbol. Él ya me dio todo. Me despido de mi carrera, pero jamás de todo lo que dejó en mi corazón”, expresó el delantero.
De Caazapá a los grandes escenarios
Nacido en Caazapá el 24 de abril de 1989, Bareiro comenzó a construir su carrera profesional en General Díaz. Posteriormente defendió los colores de Sportivo Trinidense, Rubio Ñu, Libertad, Olimpia y Deportivo Capiatá, además de vestir en la última etapa de su trayectoria la camiseta de Guaraní de Caazapá.
También tuvo la oportunidad de representar a la selección paraguaya, disputando siete partidos y marcando un gol.
Una historia marcada por Libertad
Fue en Libertad donde el atacante vivió la etapa más importante y extensa de su carrera. Permaneció cerca de 11 años en la institución gumarela, convirtiéndose en uno de los jugadores que más títulos conquistó con el club y dejando una importante huella en la historia reciente de la institución.
Su paso por el fútbol profesional estuvo acompañado de conquistas, momentos de celebración y también de los desafíos propios de una carrera deportiva de alto nivel.
“Aquel sueño que empezó en Caazapá”
En su despedida, Bareiro no olvidó sus raíces. El delantero recordó a aquel joven que comenzó soñando con llegar al fútbol profesional y agradeció a todas las personas que estuvieron presentes a lo largo de su trayectoria.
Compañeros, entrenadores, dirigentes, amigos y, especialmente, su familia fueron parte de los agradecimientos expresados por el futbolista.
“Aquel sueño que empezó en Caazapá hoy puedo decir que se hizo realidad”, manifestó.
Con esas palabras, el “Demonio” Bareiro cerró una etapa que comenzó en las canchas de su tierra natal y que lo llevó a defender camisetas de importantes clubes paraguayos y de la selección nacional.
Su retiro marca el final de una carrera profesional, pero también deja una historia que trasciende los resultados: la de un futbolista caazapeño que logró cumplir el sueño de llegar a lo más alto del fútbol paraguayo y que, durante años, llevó con orgullo el nombre de su departamento por las canchas del país.







