
ABAÍ, Caazapá. La segunda autopsia practicada a los cuerpos de Vilma y del menor Leandro permitió determinar que ambos fallecieron a consecuencia de mecanismos violentos de asfixia y lesiones en el cuello, mientras que la calcinación se produjo posteriormente a sus muertes.
De acuerdo con la explicación brindada por el profesional interviniente, Vilma sufrió un degüello de carácter homicida, mediante una lesión cortante que seccionó ambos paquetes musculares del cuello. La herida, según la evaluación forense, fue de considerable profundidad y llegó incluso a afectar los ligamentos anteriores de la columna vertebral cervical.
El especialista señaló que la lesión habría sido producida con un arma cortante de filo liso, de características suficientes para provocar un corte profundo. Además, explicó que el tipo de lesión no presenta signos de vacilación, elemento que, desde el punto de vista médico-forense, permite diferenciarla de una lesión compatible con un mecanismo suicida.
En el caso del menor Leandro, la autopsia estableció como mecanismo de muerte una estrangulación con lazo rígido o semirrígido, específicamente mediante un cable eléctrico. El profesional explicó que posteriormente el cuerpo también fue sometido a la acción del fuego.
La exposición al fuego provocó una importante pérdida de sustancia corporal, además de fracturas y otras alteraciones ocasionadas por el proceso de calcinación. En el caso del menor, el cable utilizado para la estrangulación también resultó afectado por las altas temperaturas, derritiéndose la parte plástica y quedando expuesto el material metálico.
El médico forense aclaró que las lesiones provocadas por el fuego fueron posteriores a la muerte, por lo que la calcinación no constituye la causa de fallecimiento de ninguna de las dos víctimas.
Asimismo, durante la evaluación del cuerpo de Leandro se constató la presencia de edema pulmonar, hallazgo que fue relacionado por el especialista con el proceso de asfixia provocado por la estrangulación.
Los resultados de la segunda autopsia aportan nuevos elementos a la investigación y permiten establecer con mayor precisión los mecanismos de muerte de Vilma y Leandro, así como determinar que ambos fueron sometidos a la acción del fuego después de haber fallecido.







