El programa Hambre Cero en las Escuelas es una de las más reconocidas. Foto: Archivo
Entre enero y julio de 2026, las instituciones del Estado usaron el 47% de su dinero disponible para el año. La mayor parte de estos fondos se destinó a pagar los sueldos de docentes, personal de salud y policías, además de sostener las pensiones de los jubilados y la ayuda a familias vulnerables.
Durante los primeros siete meses del año, el Estado gastó 39,6 billones de guaraníes de los 84 billones que tiene asignados para todo el 2026. Este dinero se usó principalmente para mantener funcionando los servicios más importantes del país y dar asistencia a la población que más lo necesita.
De cada 100 guaraníes gastados por el Gobierno, 65 se fueron en dos áreas principales: el pago de sueldos (36%) y el envío de dinero para ayuda social y jubilaciones (29%). Con esto se aseguró el pago mensual a profesores, médicos, enfermeros, policías y militares, además de cubrir las jubilaciones de las personas retiradas.
El dinero disponible se repartió entre los distintos ministerios según sus necesidades más urgentes:
- Educación (MEC): Recibió el 17% del total gastado para escuelas y docentes.
- Salud Pública (MSPyBS): Usó el 15% para hospitales y atención médica.
- Obras Públicas (MOPC): Concentró el 10% para la construcción y arreglo de calles y carreteras.
- Desarrollo Social (MDS): Absorbió el 8% para los programas de ayuda a familias necesitadas.
- Interior: Utilizó el 7% para la seguridad pública y la policía.
Por otra parte, el Ministerio de Economía utilizó una gran porción de los fondos para pagar la deuda del país y enviar recursos a las municipalidades y gobernaciones de todo el territorio nacional.
AYUDAS DIRECTAS A OTROS SECTORES
Con los impuestos recaudados por el Estado se financiaron importantes programas sociales. A través del Ministerio de Desarrollo Social, se destinaron G. 1,8 billones para pagar la pensión a los adultos mayores y G. 323.000 millones para las familias beneficiarias del programa Tekoporã Mbarete.
En resumen, la mayor parte del dinero público utilizado hasta julio sirvió para mantener los servicios básicos del día a día, cumplir con el pago de salarios a los trabajadores estatales y garantizar las ayudas a los abuelos y familias vulnerables.







