
TAVA’I. A pocos días del trágico accidente de tránsito que cobró la vida de tres personas sobre una ruta del distrito de Tava’i, departamento de Caazapá, familiares y allegados de las víctimas realizaron una concentración en el lugar del siniestro para exigir justicia y reclamar el esclarecimiento total de las circunstancias que rodearon el caso.
Las víctimas fueron identificadas como la docente Mirian Franco, de 35 años; Mabel González, de 18 años, y una niña de 12 años, quienes fallecieron a consecuencia de un violento choque frontal entre dos vehículos.
Durante la movilización, los familiares sostuvieron que el conductor del otro automóvil involucrado habría invadido el carril contrario al intentar realizar un adelantamiento indebido, maniobra que, según afirman, derivó en la fatal colisión.
Los manifestantes expresaron su preocupación por el desarrollo de la investigación y solicitaron que el caso sea esclarecido con total transparencia, de manera a determinar las responsabilidades correspondientes y evitar que el hecho quede impune.
Asimismo, denunciaron la existencia de presuntas irregularidades en el procedimiento llevado a cabo por efectivos de la Policía Nacional tras el accidente. Según indicaron, existen dudas sobre la actuación de los intervinientes durante las primeras diligencias, motivo por el cual solicitaron que dichas actuaciones también sean analizadas por las autoridades competentes.
Con carteles, velas y muestras de profundo dolor, familiares, amigos y miembros de la comunidad recordaron a las víctimas y reiteraron su pedido de que el Ministerio Público impulse una investigación exhaustiva que permita reconstruir con precisión cómo ocurrió el siniestro y establecer eventuales responsabilidades penales.
Los presentes señalaron que no buscan venganza, sino que el caso sea tratado con imparcialidad y conforme a derecho, para que las familias obtengan respuestas y hechos similares no vuelvan a repetirse.
El accidente generó una profunda conmoción en Tava’i y en otras comunidades del departamento de Caazapá, donde las víctimas eran ampliamente conocidas. Mientras avanza la investigación fiscal, los familiares anunciaron que continuarán realizando acciones pacíficas para mantener vigente el reclamo de justicia y acompañar el proceso judicial hasta su conclusión.






