A pocos días del feriado por el Día del Trabajador, la tradicional parrillada paraguaya enfrenta un panorama complicado. La Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu) reportó una marcada escasez de costilla en las tiendas del país, lo que ya se refleja en un fuerte aumento de precios.
Según explicó el presidente del gremio, Gustavo Lezcano, las intensas lluvias registradas en el interior dejaron numerosos caminos rurales en mal estado, lo que dificulta el traslado de animales hacia los frigoríficos. Esta situación impactó directamente en la faena, que actualmente se encuentra por debajo del 50%.
“La falta de entrada de ganado hace que los frigoríficos no puedan abastecer normalmente a los supermercados. Hoy prácticamente no hay stock suficiente para cubrir la demanda”, señaló Lezcano.
La consecuencia inmediata es la suba del precio de uno de los cortes más consumidos por los paraguayos. La costilla, protagonista indiscutida del asado, pasó a ser un producto escaso y altamente demandado. “El que tiene costilla hoy, tiene oro”, expresó el titular de Capasu.
En cuanto a los precios, los cortes más económicos parten desde los G. 42.000 por kilo, mientras que las piezas de mejor calidad, como la costilla de primera o el vacío, ya rondan los G. 50.000.
Este escenario genera preocupación tanto en consumidores como en comerciantes, ya que el asado es una tradición muy arraigada en fechas especiales, y su encarecimiento podría afectar el consumo en uno de los feriados más esperados del año.


