
Choferes, copilotos y guardas del transporte público de mediana y larga distancia iniciaron una medida de fuerza en los accesos de la Estación de Buses de Asunción (EBA). Denuncian la proliferación de al menos 500 vehículos no autorizados, entre minibuses, autos particulares y taxis irregulares, que operan de manera informal y captan pasajeros sobre los itinerarios habilitados.
En entrevista, Edgar García, presidente del gremio y referente del sector, advirtió sobre el severo impacto económico que sufre el transporte formal a causa de esta práctica clandestina y confirmó que la huelga afecta el desplazamiento de usuarios a distintos puntos del país.
El conductor explicó que estos colectivos irregulares captan a los pasajeros antes de las salidas programadas de las empresas legalmente constituidas.
Alrededor de 500 vehículos, entre ellos “taxi mau”, minibuses y particulares, se colocan en los trayectos de salida hacia el norte, sur, este y oeste del país en los mismos horarios de los buses permisionarios.
“Con solo 10 móviles irregulares que lleven a cuatro pasajeros cada uno, son 40 usuarios menos para el colectivo formal. Esa es justamente la capacidad total que la unidad de mi compañero debía transportar a su destino”, graficó el dirigente.
El titular gremial, quien también preside a los taxistas de Luque y del Departamento Central, remarcó que las ordenanzas exigen a los taxis operar exclusivamente desde sus paradas asignadas y no realizar viajes interurbanos o de larga distancia sin regulación.
Los trabajadores apostados en el desembarque de la EBA señalaron que la protesta se mantendrá hasta obtener garantías operativas y la fiscalización rigurosa de las autoridades competentes en las rutas del país.
“Estamos pidiendo la presencia de las autoridades de la Dirección Nacional de Transporte (Dinatran) para tener resguardo, una respuesta concreta y que se defienda el trabajo de los compañeros de las distintas empresas”, dijo García.







