El Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) presentó este lunes al presidente de la República, Santiago Peña, el informe final de la Comisión Especial para la Gestión del Conflicto en la colonia Santa Teresa Manduarã, distrito de Aba’i, departamento de Caazapá, un caso emblemático de disputa por tierras que se arrastra desde hace más de 35 años.
El titular del ente agrario, Francisco Ruiz Díaz, informó en conferencia de prensa realizada en Mburuvicha Róga que el proceso de mediación permitió avances significativos hacia una solución definitiva, con la aceptación de ambas partes involucradas en el conflicto.
Titulación para unas 450 familias
Como principal resultado del trabajo de la comisión, se anunció que alrededor de 450 familias campesinas recibirán sus títulos de propiedad, en el marco de la política de titulación masiva impulsada por el Gobierno Nacional.
“Los dos grupos aceptaron lo que propuso esta comisión especial. Estamos avanzando hacia una solución integral, incluyendo a los campesinos que no pudieron acceder a tierras en este proceso”, señaló Ruiz Díaz.
El presidente del Indert destacó que este avance representa un paso clave para la pacificación de la zona, que durante años estuvo marcada por tensiones entre grupos campesinos con intereses contrapuestos.
Diálogo y mediación, claves del proceso
El acuerdo se logró mediante una mesa de diálogo encabezada por el Indert, con la participación activa de representantes campesinos y mediadores independientes. Este mecanismo permitió destrabar un conflicto histórico caracterizado por la desconfianza entre las partes.
Uno de los resultados visibles de este proceso fue el levantamiento parcial del campamento instalado frente al Indert por un grupo de campesinos, quienes ahora permanecen en las inmediaciones de la institución a la espera de la resolución final.
Participación de referentes de Marina Cué
La Comisión Especial estuvo integrada por referentes de la colonia San Óscar Romero (ex Marina Cué), quienes aportaron su experiencia en conflictos similares. Entre ellos se destacan Darío Acosta, Martina Paredes y Rolando Antúnez, con el acompañamiento del padre Pascual Kinoti como asesor.
Acosta resaltó la importancia de la voluntad política del Gobierno para concretar soluciones reales. “Se necesita decisión para responder a las necesidades del sector campesino y hacer realidad la titulación masiva”, expresó.
Desde la comisión también se remarcó la experiencia previa del caso Marina Cué, que tuvo un desenlace trágico en el pasado, como un ejemplo que debe servir para evitar nuevos enfrentamientos y apostar al diálogo como vía principal.
Llamado a la convivencia pacífica
El padre Pascual Kinoti subrayó que el acceso a la tierra debe darse en un marco de respeto al Estado de derecho, destacando que la mediación permitió acercar posiciones entre sectores históricamente enfrentados.
“Solo mediante el diálogo y la convivencia pacífica se puede garantizar que los campesinos accedan a la tierra de forma digna”, afirmó.
En la misma línea, Justino Vera, representante del sector campesino ante la Junta Asesora del Indert, valoró los avances alcanzados y destacó los mensajes de paz y armonía que surgieron del proceso.
Un modelo que se busca replicar
Desde el Indert adelantaron que este esquema de mediación será replicado en otros conflictos de larga data, como el caso de Santa Lucía, en Itakyry (Alto Paraná), con el objetivo de evitar escaladas de violencia y acelerar soluciones.
El caso Santa Teresa Manduarã se perfila así como un precedente importante en la gestión de conflictos agrarios en Paraguay, apostando a mecanismos de diálogo, transparencia y consenso para resolver disputas históricas en el campo.


